Al centrarme en un problema por 5 minutos, noto que se van abriendo canales diferentes, aparecen emociones y sentimientos que están más tapados por racionalizaciones. Esto me hace sentir un poco más libre y así lograr tener cierta perspectiva diferente de lo que sucede. La apertura a la curiosidad de qué está pasando en uno cuando piensa en el problema me hace dar un salto hacia adelante. Me gustó mucho realizar este ejercicio.
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