• Matias Salgado

ABORDANDO EL PASADO, EL PRESENTE Y EL FUTURO EN PSICOTERAPIA. LA PERSPECTIVA DE MÉTODO DE NIVELES

Autor: Matías E. Salgado

Resumen:

Método de Niveles (MOL) es un abordaje terapéutico basado en una aplicación directa de la Teoría del Control Perceptual (PCT). MOL tiene por objetivo ayudar a las personas redireccionar su conciencia hacia aquellos objetivos que se encuentran en conflicto y que mantienen el malestar psicológico. El presente trabajo tiene como objetivo realizar una introducción a los conceptos desarrollados por Mansell, Tai, & Carey (2012) acerca del abordaje del pasado, del presente y del futuro desde la terapia MOL. El pasado puede servir de referencia para orientar el presente. El futuro permite a las personas conectarse con sus objetivos de alto nivel (valores, deseos, ideales, metas, etc). El presente es donde el control de nuestra experiencia ocurre, y desde donde las personas pueden recuperar el control flexible de sus vidas. Con el objeto de facilitar la comprensión de estas conceptualizaciones, se presentan diferentes ejemplos de la vida cotidiana para luego avanzar hacia ejemplos clínicos. A su vez, se incluyen ejemplos de intervenciones terapéuticas para explorar problemáticas del pasado, del presente y del futuro, desde el abordaje terapéutico Método de Niveles (MOL).



Introducción

Método de Niveles (MOL) es un abordaje terapéutico basado en una aplicación directa de la Teoría del Control Perceptual (PCT), la cual brinda una explicación funcional del comportamiento humano (Tai, 2016). Una explicación detallada de la PCT se encuentra disponible en la literatura científica (por ejemplo: Marken & Mansell, 2013; Alsawy, Mansell, Carey, McEvoy, & Tai, 2014).

MOL tiene por objetivo ayudar a las personas a redireccionar su conciencia sobre aquellos objetivos que se encuentran en conflicto y que mantienen el malestar psicológico.

El ejercicio de mantener la conciencia sobre el conflicto facilita un proceso de aprendizaje innato llamado “reorganización” (Griffiths et al., 2018). La reorganización permite resolver conflictos entre objetivos que se encuentran al mismo nivel pero que son de alguna manera opuestos. Estos conflictos son aquellos que no pueden ser resueltos a través de la lógica, o por medio del algún conocimiento en particular (por ejemplo, si tan solo quiero decir “hola” en idioma japones y no lo sé, puedo simplemente buscarlo en el diccionario).

Estos conflictos son aquellos que requieren una solución novedosa que provenga de la misma persona que los padece (como, por ejemplo: elegir entre dos carreras que me gustan, o decidir cuál de los dos planes que tengo para esta noche voy a elegir, o, si hacer un trabajo que no me gusta y tener dinero, o esperar al que si me gusta aunque no tenga ingresos durante ese periodo; y así podríamos traer una infinidad de ejemplos).

El presente trabajo tiene como objetivo un acercamiento hacia los conceptos desarrollados por W. Mansell, S. Tai & T. Carey (2012) “Using the past, controlling the present, and Living for the future” En A Transdiagnostic Approach to CBT Using Method of Levels Therapy: Distinctive Features (83-88). London: Routledge. Una traducción del título de este capítulo no puede ser 100% precisa, pero rezaría algo así como: “utilizar el pasado, controlar el presente y vivir hacia el futuro”. A pesar de no ser una traducción exacta, transmite el espíritu del trabajo del terapeuta en MOL. Pasemos a describirlo.


El “mindset” de Método de Niveles (MOL)

¿Cuál es el mindset (es decir “la mentalidad” o “la perspectiva”) en el que el terapeuta MOL trabaja? Justamente es la de facilitarle al paciente un control más flexible sobre las cosas que son importantes para sí. MOL no espera que las personas dejen de pensar en “X” (por ej. algo negativo), y que pasen a pensar en “Y” (por ej. algo positivo), o que abandonen ciertos comportamientos y los cambien por otros que podrían ser considerados “más adaptativos”.


Ilustremos con un ejemplo. En un paciente que consulta por su nivel de “preocupación” se podría explorar por ejemplo “cuanta preocupación” piensa que estaría “bien” sentir (para sorpresa de los terapeutas, la respuesta suele no ser siempre “cero”). Claramente, en este caso, para MOL no se trata de: preocupación “si” vs. preocupación “no”. Sino que el objetivo es el de encontrar el “punto justo” de “preocupación” (o de “ansiedad”, o de “culpa”, o de “interés”, o de “motivación”, o de cualquier aspecto importante) para esa persona, de manera tal que pueda contemplar todas las dimensiones implicadas en el problema por el que consulta.

Dicho de otro modo, MOL no tiene una idea preconcebida acerca de cómo las personas deben resolver sus problemas.

MOL no tiene “un puerto” al que los pacientes deben arribar, como por ejemplo “no tener preocupación”, “no sentir ansiedad”, “no sentirse culpables”, etc. Sino que MOL, más bien, les facilita a las personas el poder descubrir por ellas mismas nuevas perspectivas sobre sus conflictos, logrando entonces una solución personal y novedosa.


El control está sucediendo, aquí y ahora.

En el presente es donde nos encontramos (claro) y es donde tenemos la oportunidad de controlar satisfactoriamente nuestra experiencia. Ahora estamos leyendo este artículo. Podríamos estar paseando por hermosos lugares, podríamos estar viendo una película, conversando con alguien, tomando un helado, incluso leyendo cualquier otro artículo… pero estamos leyendo este (ahora que nombré todas estas otras actividades espero que esta lectura no les resulte tan penosa). Estamos controlando nuestra experiencia. “Por alguna extraña razón quiero leer este articulo” podría decir alguna persona, y lo continúa leyendo. Está controlando su experiencia presente.

Ahora bien, es sumamente habitual que nuestros pacientes nos planteen no solo dificultades del presente, sino también del pasado y del futuro.

El pasado no se puede cambiar claro está. Pero puede servir de referencia. La memoria puede ser de utilidad para guiar e influir en las acciones que voy a llevar adelante. Por ejemplo, si ya probé el café del hospital (¡lo que puede ser realmente peligroso!), puedo utilizar esa experiencia como referencia. Si hoy quisiera tomar un café ¿cuánto se acercaría el café del hospital -tal cual como lo recuerdo- a la experiencia que quiero tener hoy? (honestamente les recomendaría en tal caso que tomen un té, un mate, o un mate cocido).

Este es un proceso habitual, utilizo mi historia como referencia que orienta mis acciones en el presente.

A su vez, mis objetivos de alto nivel (explicados con mayor detalle en Mansell, 2018) se perciben sobre un periodo de tiempo más extensos que objetivos de más bajo nivel (por ejemplo: cómo voy progresando en mi carrera de grado vs. cómo voy progresando sobre la avenida con el tránsito para llegar a la facultad a tiempo). Por eso el feedback de cómo se van desarrollando mis objetivos de alto nivel depende de sucesos que se van desarrollando en el tiempo (por ejemplo: primero aprobé este conjunto de materias, luego estas otras, luego una pandemia me cambia ciertos planes, luego sigo rindiendo materias, etc... así voy conformado la idea de cómo estoy avanzando en la carrera).

Podemos señalar entonces que en el presente es donde el control sucede, pero el presente está de alguna manera utilizando experiencias del pasado para orientar la dirección de ciertos objetivos que se extienden hacia el futuro.

La vida se extiende hacia atrás y hacia adelante en el tiempo, por eso MOL no trabaja bajo la concepción de que lo único importante es el presente y lo demás es irrelevante. Sin embargo, es en el presente desde donde podemos decidir que experiencia queremos tener. Tanto el pasado como el futuro están siendo vistos desde la lente de nuestro presente. Desde el presente puedo armar como me gustaría que sea mi plan a futuro, direccionándolo hacia donde quiero llegar. Cuando estoy estudiando para una materia (incluso aquellas que no me gustan ni un poco) lo estoy haciendo para poder convertirme en una profesional en el futuro. Desde el control de mi presente voy orientando mi futuro.

MOL entiende que, si existe algún problema con el pasado o con el futuro, es desde el presente donde podemos tomar las riendas y generar algún tipo de cambio significativo en nuestras vidas.

Volver al futuro y al pasado desde el presente.

Probablemente el lector conozca uno de los clásicos del cine de los´80: “Volver al Futuro” (Zemeckis) en la que el actor Michael J. Fox interpreta al joven Marty McFly. Si aún no la ha visto, puede detener la lectura aquí y regresar luego de mirarla y así no arruinarle la experiencia de verla adelantándole partes cruciales de semejante obra cinematográfica. En realidad, la referencia que haré aquí de esta película es muy simple, pero a la vez muy útil ya que capta la esencia del mindset de MOL. En la película, cuando Marty McFly viaja al pasado, (o al futuro en la secuela), tiene la experiencia de estar en el momento presente. De hecho, el ingenio de la trama tiene que ver con que las acciones que Marty McFly realice al “estar presente” en el pasado (año 1955) tendrán repercusiones en el espacio temporal que es –cronológicamente- su presente actual (1985). Es un tiempo pasado (1955), experimentado como presente. Desde ese presente (1955) las acciones que el protagonista toma reorganizaran (cambiaran) su historia (1985).


Saliendo un poco de “Volver al futuro” (Zemeckis) y recorriendo un poco las diferentes formas de explorar nuestro transcurrir cotidiano, tal como señala Carey (2006), podríamos diferenciar claramente lo que es:

  1. recordar, por ejemplo, nuestro viaje en colectivo hacia la facultad que hicimos la semana pasada (recordando solo algunas partes del viaje, suponiendo o asumiendo otras, y tal vez incluso imaginando otras más), de lo que es:

  2. describirle en tiempo presente un viaje en el colectivo a la facultad a alguien que esté allí al lado nuestro haciéndonos preguntas tales como: ¿qué es esto? ¿qué es aquello? ¿qué está pasando ahí? ¿cómo te están sintiendo ahora? etc…

En el primer caso, uno comparte lo que recuerda del viaje en colectivo. En el segundo caso, uno puede describir lo que uno percibe que está experimentado en este momento que está viajando. Es desde la descripción de las experiencias vividas en el presente que los caminos hacia los objetivos de alto nivel se van vislumbrando.


Démosle una vuelta más a este asunto, o la misma vuelta, pero, con otras palabras, ya veremos... Podemos diferenciar claramente la experiencia de:

  1. recordar y describir el pasado, con la de

  2. recordar el pasado y describir como se siente estar recordándolo ahora.

La realidad es que siempre recordamos desde el presente.

Recordar el pasado siempre es una experiencia presente, y siendo así tenemos la capacidad de tener algún tipo de control sobre dicha experiencia.

¡Desde ya que esas son buenas noticias! Si alguien me cuenta que viajando a la facultad la pasó demasiado mal en el colectivo -porque estaba muy lleno (hecho lamentablemente habitual), o porque se hizo muy largo el viaje por el tráfico, o porque estaba muy cansada y no había asientos, o porque tenía miedo a contagiarse alguna enfermedad, etc…- naturalmente esto algo que ya no se puede modificar porque es una experiencia del pasado. Esa persona no puede viajar al pasado con la mente y cambiar su experiencia de padecimiento. Y si esa persona se conecta con esa experiencia inmodificable del pasado en la que la pasó muy mal sintiendo que entonces no puede cambiar nada de ella, seguramente esto le genere un gran malestar derivado de una sensación de pérdida de control muy fuerte.

Sin embargo, la conciencia también tiene la capacidad de enfocarse en la experiencia presente de describir el pasado.

Tomando este simple ejemplo del viaje en colectivo y el malestar vivido en el pasado, un terapeuta MOL podría preguntar:

¿Cómo se siente estar describiendo ese viaje en colectivo ahora? ¿Cómo lo ves en retrospectiva? ¿Qué hace que lo estés recordándolo ahora? ¿Qué sucede internamente ahora mientras vas contando sobre tu viaje en colectivo? ¿Qué pasa mientras te escuchas contando sobre lo mal que la pasaste en ese viaje en colectivo?

Se puede observar como las preguntas de MOL apuntan a la experiencia actual de recordar y no al contenido del recuerdo en sí mismo.


Ya que el ejemplo del “colectivo” nos permitió “entrar en calor” pasemos a un ejemplo clínico. Si un paciente nos dice: “Siento que arruine mi vida. Me culpo por haber tomado malas decisiones en el pasado y eso es lo único en lo que pienso”. Desde los principios de MOL un terapeuta podría intentar preguntar, por ejemplo:

¿A qué te referis con “arruinar”? ¿Te estas culpando justo ahora? ¿Qué pasa cuando te culpas? ¿Te molesta culparte? ¿Cuánto te gustaría culparte? ¿En qué te gustaría pensar en este momento? ¿Cómo te estás sintiendo ahora mientras me contas esto? ¿Es lo único en lo que estas pensado ahora, o hay otros pensamientos al mismo tiempo?


Pueden observar que el paciente plantea cuestiones acerca de las decisiones que tomó en el pasado, pero las preguntas -además de facilitarle la exploración de sus percepciones- lo convocan al paciente desde el presente. A su vez, las preguntas promueven la flexibilidad.

Por ejemplo, al preguntar cuán culpable uno se quiere sentir sobre determinado asunto, la mente pasa de una concepción (en este caso acerca de la “culpa”) de 0 o 100, blanco o negro, si o no, culpable o no culpable, a una concepción de grados de culpa. De esta manera puede captar una dimensionalidad de un determinado aspecto, lo que puede brindar mayor capacidad para representar la experiencia interna.


El futuro y el presente

Por otro lado, cuando pensamos en el futuro, a veces, nos permite conectarnos con las cosas que queremos; con lo que deseamos que suceda; con la idea de cómo imaginamos ser; o con el “hacia dónde” queremos que vaya nuestra vida.

En otras palabras, pensar en el futuro nos da la posibilidad de conectarnos con objetivos personales de alto nivel.

Ejemplos de esto serian: pensar en cómo quiero que se desarrolle mi carrera profesional; cómo quiero que transcurra mi vida amorosa, mi vida sentimental, laboral, mis amistades, como quiero que me vean, que lugar quiero tener en el mundo, etc. Es decir, cómo quiero que se desarrollen ciertas cosas importantes para mí a lo largo del tiempo.


Desde MOL realmente no importa cuáles son esas cosas importantes para uno, ya que para diferentes personas los objetivos importantes no serán necesariamente los mismos.


De esta manera, pensar en el futuro me permite tener una noción -en el presente- acerca de si necesito hacer algo para orientar a mi futuro hacia la dirección que deseo que vaya.

En relación a este punto, una de las situaciones más habituales en terapia es la de encontrarnos con un paciente sumergido en un proceso rumiativo acerca de las posibles cosas “que pueden salir mal en el futuro”.

Vayamos entonces primero a un ejemplo de la vida cotidiana y luego a un ejemplo clínico. Supongamos que alguien que lleva a sus hijos al colegio, se encuentra preocupado porque estima que en el día de mañana no encontrará lugar para estacionar el auto, cosa que necesita para poder llevar a sus hijos hasta la puerta del colegio. Una intervención simple seria estimar la probabilidad de conseguir o no de conseguir lugar para estacionar… es decir, ¿cuántas chances hay de que esa preocupación se trate de una posibilidad en la realidad? Y así podríamos implementar toda una serie de intervenciones para la preocupación. Ahora bien, desde MOL el terapeuta facilita que el paciente se enfoque en la percepción actual que está teniendo a medida que describe su problema (en este caso su preocupación de no encontrar lugar para estacionar). De esta manera podría preguntar:

​¿Es importante para vos encontrar lugar para estacionar? ¿Qué lo vuelve tan importante? ¿Qué hace que ahora estes preocupándote por eso? ¿Cuánto te preocupa no encontrar lugar para estacionar? ¿Cuánto te gustaría preocuparte por no encontrar lugar para estacionar? ¿Siempre te preocupa igual o esa preocupación varía? ¿Te molesta que te preocupe no encontrar para estacionar? ¿Qué te molesta de preocuparte por esto?


Estas preguntas permiten explorar las características -en este caso de la preocupación- como proceso sin necesidad de centrarse en el contenido.

Esto trae numerosos beneficios a nivel terapéutico. Por un lado, se puede observar que no es realmente necesario evaluar el contenido de la preocupación, sea este el de no encontrar lugar para estacionar, o el de chocar, o tener un accidente con el auto, o lo que sea. De la misma manera, al no estar trabajando con el contenido sino con el proceso de pensamiento, no tenemos la necesidad de contrastar la preocupación, o la idea, o la creencia, o la hipótesis que el paciente tiene con “la realidad”. Es decir, no hace falta evaluar cuan real es en sí esa preocupación.

Al mismo tiempo, estamos facilitando que la conciencia del paciente aborde un problema posible del futuro, desde el presente. De esta manera el paciente va a tener un mayor control de su experiencia.

Por último, pero no por eso menos importante (de hecho, todo lo contrario), a través de esta forma de abordar los problemas las personas encuentran un camino mucho más directo para conectar con sus objetivos de alto nivel (valores, deseos, ideales, metas, principios) (Mansell, 2018). ¿Qué es lo que significa para esa persona no poder encontrar lugar para estacionar cuando lleva a sus hijo/as al colegio? por ejemplo podría contestar algo así como: “Siento que en el colegio me ven como un padre irresponsable cuando no encuentro lugar para estacionar porque mis hijos llegan tarde, y además a ellos les transmito mi frustración, cosa que no quiero hacer porque genera mal clima, y siento que a la larga los lastima”.

Cuando la mente explora todos estos aspectos del problema es cuando a través de la conciencia puede reorganizarse para encontrar una resolución a la preocupación.

Este era el ejemplo de la vida cotidiana, vayamos ahora a un ejemplo clínico. Supongamos que un paciente nos dice: “Me da muchísimo miedo no poder viajar. Me la paso día y noche preocupado por todas las cosas malas que pueden llegar a pasar”. Ante esto, en MOL, el terapeuta puede intentar preguntar:

¿Cuánto miedo estas teniendo ahora mientras hablas de esto? ¿Te estás imaginando ahora no pudiendo viajar? ¿Qué pasa cuando te imaginas así? ¿Cuántas cosas malas te estas imaginado en este momento? ¿Cuánto te estas preocupando ahora? ¿Qué implica “preocuparse” en vos? ¿Cuánto te gustaría preocuparte por no poder viajar? ¿Cómo te hace sentir preocuparte por no poder viajar?


Como podrán observar ninguna de estas preguntas desestiman el pasado o el futuro. Sin embargo, le permiten al paciente explorar sus problemas desde la lente del presente, brindándole la posibilidad de optar o decidir acerca de cómo manejar sus problemas desde el aquí y ahora.


Discusión

Este trabajo reúne los aportes desarrollados en Mansell, S. Tai & T. Carey (2012) “Using the past, controlling the present, and Living for the future” En A Transdiagnostic Approach to CBT Using Method of Levels Therapy: Distinctive Features (83-88). London: Routledge.

En Método de Niveles (MOL) el abordaje del pasado, el presente y el futuro resulta bastante distintivo comparado con otros abordajes.

MOL ayuda a que el paciente explore un problema que le genera malestar. A partir de esto, la combinación de a) explorarlo desde el presente y b) captar y dar lugar a las disrupciones, es lo que diferencia a MOL de otras terapias.

La Teoría del Control Perceptual (PCT) le brinda a MOL la capacidad de ubicar al control en el tiempo presente. A partir de esto, a nivel terapéutico, los eventos importantes del pasado, y las proyecciones significativas del futuro pueden ser exploradas con los pies en el “aquí y ahora”. Es de esta forma que la reorganización -como proceso de cambio- puede encontrar respuestas idiosincráticas y novedosas que se ajusten a los objetivos de alto nivel de cada persona, aliviando así su padecimiento y acercándola a los aspectos importantes que quiere para su vida.


Descargar el artículo

ABORDANDO EL PASADO, EL PRESENTE Y EL FUTURO
.pdf
Download PDF • 787KB


Referencias

  • Alsawy, S., Mansell, W., Carey, T. A., McEvoy, P., & Tai, S. J. (2014). Science and practice of transdiagnostic CBT: A perceptual control theory (PCT) approach. International Journal of Cognitive Therapy, 7(4), 334–359. doi:10.1521/ijct.2014.7.4.334

  • Carey, T. A. (2006). The method of levels: How to do psychotherapy without getting in the way. Hayward, CA: Living Control Systems Publishing.

  • Marken, R. S., & Mansell, W. (2013). Perceptual control as a unifying concept in psychology. Review of General Psychology: Journal of Division 1, of the American Psychological Association, 17(2), 190–195. doi:10.1037/a0032933

  • Mansell, W., Tai, S. & Carey, T. (2012). “Using the past, controlling the present, and Living for the future.” In A Transdiagnostic Approach to CBT Using Method of Levels Therapy: Distinctive Features (pp. 83–88). London: Routledge.

  • Mansell, W. (2018). El Método de Niveles: ¿Es la terapia psicológica disponible más parsimoniosa? Revista de Psicoterapia, 29(110), 7–15.

  • Tai, S. J. (2016). An introduction to using the method of levels (MOL) therapy to work with people experiencing psychosis. American Journal of Psychotherapy, 70(1), 125–148. doi:10.1176/appi.psychotherapy.2016.70.1.125

  • Zemeckis R. (Director). (1985). Volver al Futuro (Película). Universal Pictures.